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Brasil

Descubriendo Río de Janeiro en Noviembre

el
07/05/2019

Nuestras visitas a Brasil son casi como estar en casa, nos movemos como en nuestro país, sentimos una comodidad absoluta. No conocemos mucho, pero Río de Janeiro y sus alrededores es como nuestra ciudad.

Siempre nos hospedamos en Copacabana, en la casa de nuestro amigo Adryano en la Rua Barata Ribeiro 100.

La zona es genial, bien conectada con todo por el metro y los buses que pasan por la avenida propiamente nombrada y la Rua Atlántica.

Las playas más conocidas del mundo sin dudas deben ser estas, desde Copacabana, pasando por Ipanema para llegar a Leblón. Playas anchas desde la avenida hasta la orilla, lo cual no es aconsejable hacerlas descalzo porque es una ampolla tamaño pié entero seguro.

Río de Janeiro no sólo es playas, también hay que visitar el Cristo Redentor en la cima del Corcovado dentro del Parque Nacional Tijuca. Una de las siete maravillas del mundo moderno, y El Pao de Azúcar, como los íconos de la ciudad. En los mismos hay que abonar el ingreso y varia según época del año (se divide en temporada alta y temporada baja).

Otro lugares de mucho interés para el turismo son los Arcos de Lapa. Una gran estructura colonial por donde pasa el “bondinho” desde Cinelandia a Santa teresa. Lugar muy movido de gente cuando cae la noche por la cantidad de bares y restaurantes que hay.

Muy cerca de la estación de Cinelandia también podemos visitar la Catedral Metropolitana de San Sebastián. La misma fue inspirada en las pirámides de Centroamérica. En la cima de la colina podemos realizar un lindo paseo por Santa Teresa que mezcla bares, casas de arte y el intrigante Museu da Chácara do Céu, que exhibe arte europeo y brasileño. Y el Parque Das Ruinas, con una galería de arte construida alrededor de las ruinas de una mansión la cual tiene hermosas vistas de la ciudad.

Y para concluir la visita, podemos bajar por la Escalera de Selarón, en honor a su artista Jorge Selarón. Se destaca por su llamativa decoración colorida por azulejos que tienen dibujos en su interior como ser banderas, frases, imágenes entre otras cosas.

Otras de las tantas cosas que vivimos en Río es el mundialmente conocido clásico de fútbol Fla-Flu, Flamengo-Fluminense, Mengão-Tri o como quieran llamarlo. Y nada menos que una semifinal de Copa Sudamericana. Como frutilla del postre, este partido se disputó en el mítico Estadio Maracaná.

Vale destacar dentro de la ciudad, la antigua mansión Parque Lage, El Jardín Botánico, el fuerte de Copacabana, el Museo de Arte Contemporáneo y miles de opciones que nos regala esta hermosa e infinita ciudad.

Cerca de Río, para ser más precisos a unos 68km se encuentra Petropolis la “ciudad imperial”. Destino que muchos cariocas eligen como destino vacacional en donde disfrutan del entorno natural y sobretodo del Palacio de Verano de la ex familia imperial que actualmente hospeda el museo imperial.

Con este breve resumen sólo de lo que visitamos, siempre nos quedan ganas de volver a la Cidade Maravilhosa.

Buzios

Yéndonos para el norte de Río de Janeiro y en un bus desde la rodoviaria, que es la terminal de micros de la ciudad, emprendimos viaje a Buzios con las ganas de conocer lo que todos nos recomendaban.

El viaje duró un poco más de 2:30hs y nos dejó en el ingreso a la ciudad. Allí tomamos un bus que nos llevó a nuestro hotel, ubicado frente a la estatua de Briggite Bardot.

Buzios se destaca y es conocida como un exclusivo destino vacacional. Rodeada de playas como Joao Fernandez, Geribá o Tartaruga que comprenden sólo algunas de las tantas que esta península nos ofrece. A la noche el paseo imperdible es por la Rua das Pedras en donde se puede cenar, tomar algo, o hacer compras.

Una recomendación de esta ciudad es reservar hospedaje en donde no haya morros, ya que las subidas a pié son muy cansadoras.

Nos sorprendió el apodo que le puso la gente del lugar, “Buzios Aires” esto debido a la gran cantidad de argentinos que residen y también a los que van a trabajar en temporada. Se escucha más el idioma español que el portugués. El bus es muy cómodo para recorrer todas las playas que tiene Buzios, el cual solo podemos usarlo en la ciudad de forma cómoda.

Para destacar son las excursiones que se ofrecen a el “caribe brasileño” Arraial do Cabo. Este lugar no se puede comprender hasta llegar al lugar.

Las playas destacadas son Praia do Forno, Prainhas do pontal do Atalaia y Praia do Farol la cual está protegida por la Marina de Brasil y a la que se llega solamente en embarcaciones y tiene acceso restringido. La visita es verdaderamente formidable y es muy recomendable repetirla para disfrutar el día.

Nuestro paraíso: Ilha Grande

Ya de ahi, emprendimos viaje (largo, por cierto) hasta Ilha Grande. Nos habrá llevado 10hs hacer todo el recorrido por no haber nada directo. Todo pasaba por la rodoviária de Río de Janeiro para después de ahí llegar a Angra dos Reis y luego, desde el puerto poder cruzar a la isla y tocar tierra en la ensenada de Abraão. Este lugar es el punto de ingreso a la isla, un pequeño pueblo, el cual es el más turístico del lugar que tiene bares, restaurantes, pequeños hoteles, comercios y mercados.

También es el “kilómetro 0” de todas las trillas que llevan a los escondites más bellos de la isla. Como ser playas desiertas en la que se destaca por sobre todas la Lopes Mendes, elegida entre las 10 playas más lindas del mundo, cascadas entre medio de las montañas y otros pequeños poblados a los cuales también se puede llegar en lancha.

Las ruinas del Lazareto muy cerca de la vila de abraao es otro de los lugares imperdibles para pasar a visitar y luego desembocar en alguna playa que nos regala la isla.

Caminar es la opción más económica para llegar a las diferentes playas. Aunque es muy cansador en algunos casos y requiere de varias horas de caminata; En cuanto, la forma más fácil es en lancha-taxi que tiene precios desde los 5 reais. De estas dos formas se puede recorrer la isla solamente, así que para conocer islotes aledaños hay que hacerlo en excursión en barco o lancha. De estas se destacan la lagoa azul para hacer snorkel. Realmente la isla es “el” lugar para ir a desconectarse. A nosotros nos encantó de sobremanera.

Conociendo Paraty

Nuestra próxima visita fue a un lugar que nos recomendaron que “no podíamos perdernos” así que fuimos a conocer Paraty. Ciudad colonial portuguesa con calles de adoquines y estructuras de siglos pasados.

Lo más bello del lugar es, sin dudas, su centro histórico en donde, a las ya nombradas calles adoquinadas y edificios antiquísimos, se le suma el “toque” especial que le pone la gente del lugar, tanto los negocios y sus productos autóctonos, los artesanos, los malabaristas, los puestos ambulantes de dulces y postres callejeros como los visitantes ocasionales que sienten la buena vibra del lugar.

Varias excursiones en barcos o bien en pequeñas embarcaciones se pueden realizar desde el puerto para visitar islas paradisiacas o bien anclar en el medio del océano y nadar un poco.

Cerca, muy cerca de Paraty está Paraty Mirim en donde llegamos “haciendo dedo” y tuvimos la suerte de conocer a los chicos del Remo Hostel que nos acercaron a la playa y nos contaron de su hotel natural al cual fuimos a tomar una cerveza con ellos.

Las playas de este lugar, son muy naturales, casi no hay turismo y para nosotros esta combinación es lo más lindo.

Nos quedaba conocer un lugar mas que también nos recomendaron de sobremanera así que decidimos dedicarle un día entero a Trindade, pueblo que está al límite con Sao Paulo.

Este pequeño pueblo es muy visitando, mucho más que Paraty Mirim, tiene mucha cantidad de hoteles, bares y puestos de comida. Tiene un ambiente muy joven el que nos recuerda mucho a la mítica Montañita de Ecuador.


Brasil nos encanta, por donde se lo mire. Lo poco que conocemos nos enamoró y genera constantemente las ganas de volver a seguir conociendo o redescubrir los lugares a los que ya fuimos.

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FLORENCIA & CHRISTIAN
Buenos Aires, Argentina

¡Hola viajeros! Somos Flor y Chris, Argentinos, viajeros, cumplidores de sueños. Comenzamos viajando la primera vez en forma de vacaciones a Ecuador, para descubrir no sólo nuestro primer país, sino nuestras ganas de visitar más países y aprender de su gente y su historia. Nos encanta viajar, conocimos más de 30 países y más de 100 ciudades entre los 5 continentes. Literalmente, cumplimos el sueño de dar la vuelta al mundo. Intentamos mostrar el mundo con nuestros ojos tratando de inspirar a aquel que aún no se animó a viajar.

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